Adosado a la muralla, en la parte Norte del recinto, sobre un altozano desde el que se domina gran parte de la ciudad.
Apenas quedan algunos vestigios. En la actualidad el lugar ha sido transformado en un hotel de lujo, pero en el momento de nuestra visita en el año 1997 era una ruína, cerrado y sin posibilidad de visitarse. Previas a la construcción del hotel se realizaron excavaciones arqueológicas que sacaron a la luz numerosos restos del castillo, que luego fueron tapados y no se pueden ver.
Durante las obras para habilitar el hotel se descubrieron numerosos restos del castillo. Se pudo descubrir que era de planta cuadrangular con torres en sus esquinas, orientadas a los cuatro puntos cardinales, rodeado de un foso. La torre de su ángulo oriental es la de mayores dimensiones por lo que se cree que fue el Homenaje. La puerta debió estar en el Sur. También se encontraron algunos escudos de los Pacheco que se han colocado en la entrada del hotel.
Alcázar y primera fortaleza de Belmonte, levantada por el infante don Juan Manuel en 1324. En él vivió don Juan Fernández Pacheco cuando Enrique III le dio la villa de Belmonte en 1398. Le sucedió en el señorío su hija María Pacheco en 1420 quién casó con Alonso Téllez Girón. Tuvieron dos hijos, don Juan Pacheco, que fue nombrado marqués de Villena en 1445, y don Pedro Girón que fue maestre de Calatrava y que aspiró a casarse con la infanta Isabel (futura reina Isabel la Católica). Tanto don Juan Pacheco como su hijo Diego López Pacheco nacieron en el viejo castillo de don Juan Manuel.
En 1499 don Diego López Pacheco donó el viejo castillo a las monjas dominicas. Especialmente durante el siglo XVI, pero también en siglos posteriores, las monjas realizaron numerosas obras para adaptar el castillo a sus funciones de convento, alterando por completo el edificio e, incluso, derribando sectores. Debido a la ruína inminente del convento, en 1960 las dominicas lo abandonaron, pasando a ser propiedad municipal. En un principio el ayuntamiento realizó intentos de convertirlo en Parador de Turismo pero resultaron infructuosos. En el año 2005 se desmoronó su fachada. Finalmente, el gobierno manchego lo convirtió en hotel, que se inauguró en el año 2013.