Castellón de Vélez-Rubio

A poco más de un kilómetro al Sur del casco urbano, sobre un monte de 1.028 m y muy cercano a la autovía. Se han habilitado varios senderos desde diferentes puntos para ascender hasta él, aunque eso sí, siempre andando.

Se encuentra en total abandono y en pésimo estado. No hemos encontrado ningún elemento que haya sido reparado o consolidado. Presenta todos los males habituales en estos casos, grietas, desplomes, invasión de vegetación, inclinación de los muros, etc. Y para colmar las afecciones señalar que hace unas décadas se abancaló con maquinaria pesada toda la montaña para hacer una repoblación de pinos. Pero las excavadoras no se detuvieron en los muros del castillo, sino que continuaron en su interior, no dejando piedra sobre piedra y arrasando con todo, a excepción de un aljibe.

Recinto superior o celoquia.

 

 

 

 

Muro Noroeste.

 

 

 

 

Extremo Norte.

 

 

 

Muro oriental.

 

 

 

 

Alguna de las torres del muro oriental.

Alcazaba de grandes dimensiones con dos recintos muy irregulares adaptados al espacio existente en la cima de la montaña. Le hemos calculado una superficie de 2’65 Ha aproximadamente, con una longitud Norte-Sur de 300 m y una anchura máxima de 150. Por lo que vemos, el tamaño es considerable.

Del enorme recinto inferior, lugar donde estaría la villa, tan solo queda parte de su perímetro defensivo. Este lugar estuvo habitado hasta que la población se trasladó al llano a finales del siglo XV. Se da la curiosidad que el muro occidental es lineal, sin torres, mientras que el oriental está jalonado por numerosos cubos cuadrangulares de refuerzo. Y en el muro Sur aparece un tramo de muralla en cremallera. En su interior solo podemos encontrar semioculto entre los pinos, un aljibe de planta rectangular cubierto con bóveda de arista. La fábrica es variada, de mampostería principalmente, pero se ha construido tapial sobre las piedras en algunos puntos. No hemos encontrado vestigios de la puerta, a pesar de que hay autores que aseguran que está al Este. En la parte Oeste existen dos crestas rocosas en las que hay vestigios de torres, las cuales crean un pasillo fácilmente defendible. Nosotros creemos que esa podría ser la entrada a la alcazaba. Actualmente (enero 2026) se penetra a la alcazaba por un camino construido en la época de la repoblación forestal que atraviesa el muro Sur.

Cubo del extremo Sureste.

El Castellón visto desde la torre del Charche.

La torre mayor defiende el acceso a la celoquia.

El recinto superior es la celoquia, de reducidas dimensiones. Tan solo 930 m2. Presenta una curiosa planta regular consistente en un rectángulo con torres en sus esquinas, todas muy arruinadas. En su lienzo Norte hay una torre de mayores dimensiones que defendía la entrada. Posiblemente fuera el Homenaje. Esta torre presenta unas grandes grietas que amenazan su estabilidad. Junto a ella hay un aljibe rectangular cubierto con bóveda de cañón y paredes impermeabilizadas con un enfoscado rojizo. Su fábrica es muy variada, pues existen muros de tapial sobre hiladas de mampostería, y mampostería trabada con abundante argamasa.

Aljibe.

Cubo del ángulo Sureste.

Aquí existió una pequeña fortaleza musulmana en el siglo XI, pero ante el avance cristiano y la toma de Lorca por parte de los castellanos, hizo que, en el siglo XIII, se reforzara y ampliara. Era llamada Velad al-Ahamar. Este lugar estuvo en poder cristiano entre 1436-1446, volviendo a manos islámicas y capitulando definitivamente en 1488. A partir de la reconquista definitiva en 1488 por los Reyes Católicos, sus habitantes se trasladaron al llano dejando la alcazaba abandonada.

Existe una grieta entres dos crestas rocosas, por donde creemos que debió estar la entrada. En una de ellas está la celoquia y en la otra , hay restos de dos torres.

Muro Sur del primer recinto, en cremallera.