En la parte alta del pueblo, sobre una pequeña colina de 729 m de altura. se puede acceder hasta él incluso con vehículo. El castillo permanece cerrado y no se visita.
Debido a su deterioro, desde 2007 comenzó una restauración que terminó en 2019. En dicha obra, además de las respectivas excavaciones e investigaciones arqueológicas, se habilitó una escalera que permite visitarlo por su interior y parte superior, pero no tuvimos esa suerte.
El castillo visto desde el Noreste.
Castillo montano de planta irregular compuesto por una gran torre del Homenaje y un pequeño recinto defensivo que la rodea tan solo por el Sureste. La torre presenta una curiosa planta pentagonal de 15 m de altura y unos robustos taludes en su flanco Noroeste que debieron reforzar la defensa en su punto más débil. Se accede a la torre mediante un arco apuntado orientado hacia el Suroeste y a la altura de la segunda planta. Tiene cuatro plantas además de la terraza. La planta baja se cubre con bóveda de cañón reforzada con arcos fajones, mientras que el resto de forjados estaban sustentados por viguería de madera. Cuenta con numerosos vanos, entre ellos varias ventanas geminadas. El remate superior ha sido reconstruído aunque algo diferente al original, pues los matacanes han sido cegados. Su fábrica es la mampostería con sillares en las esquinas.
El recinto defensivo, antiguo cementerio, es más o menos rectangular, íntegramente en mampostería.
Flanco Noroeste.
El castillo actual es obra del siglo XV, pero se levantó sobre otro anterior del XI. La villa fue donada en el 1151 a Martín Fernández, alcaide de Calahorra, por el rey Alfonso VII. En 1284 don Simón Ruiz lo vendió, junto con Yanguas, a la Orden de Calatrava. En el siglo XV pertenecía a Garci Franco de Valladolid, pero Enrique IV se lo confiscó para cederlo a García Manrique; más tarde volvió a los Franco. Posteriormente pasó a los Marqueses de Gastáñaga. Desde el siglo XIX decayó y fue usado como cementerio hasta mediados del siglo XX. La torre fue usada como palomar.
Según el diccionario de Pascual Madoz, la villa estuvo en el pasado amurallada y con dos puertas denominadas «de la Villa» y «de San Miguel», pero ya en esa época solo quedaba en pie la torre del castillo.