Forma parte de los muchos edificios y construcciones de la Masía del Papiol, pero de los que están al Sureste en ruinas. Está muy mimetizada, oculta por unos cipreses y, en el momento de nuestra visita (noviembre 2025) prácticamente cubierta por una hiedra.
Tan solo se conserva su mitad meridional, la que está adosada a un viejo edificio que le debió hacer de soporte, pues el resto se derrumbó en 1958 a causa de unas fuertes lluvias.
Interior de la torre en 2025. En poco tiempo ya no será visible.
En algunas fuentes se nombra como torre circular pero en otras se dice que es de planta oval, lo que es imposible averiguar en el estado actual. Lo que sí parece es ligeramente troncocónica. El diámetro interior es aproximadamente de 4 m. y la altura conservada de unos 7. El muro tiene un espesor de 1’30 m. Tiene fábrica de mampostería trabada con mortero de cal, en su base colocada en forma de opus spicatum. Tuvo dos pisos, cubiertos los dos con bóvedas de medio naranja. En el inferior estaba la puerta y en el superior varias aspilleras y una ventana.
Ya aparece datada por primera vez en el año 1070 como pertenencia del castillo de Castellet. En 1173 Bernat de Papiol cedió su castillo, el de Albiñana y el de Roda al monasterio de las Santas Cruces. En 1265 Jaime I vendió los derechos que poseía a Guillem Eimeric. En 1671 era de Federico Desbosc.