Sus restos se encuentran sobre el cerro del Puig, de 187 m de altura, pequeña colina que domina la población desde el Noroeste. Existe un buen sendero para ascender hasta él comenzando en la calle Mayor.
No hemos encontrado restos del castillo aunque hay fuentes que aseguran que existen algunos muros en sus laderas, a excepción de la gran torre que lo corona que, por otra parte, le falta la mitad longitudinalmente.
Imagen septentrional del cerro del Puig. Entre los pinos se divisa la torre.
Castillo montano de planta irregular que debió ser más o menos circular como muestra la topografía del cerro donde se asienta. Y en el centro contó con una voluminosa torre de 7 m de diámetro exterior y 3 m en su interior. Se cree que la torre pudo tener 14 m de altura pero ha perdido el remate superior y la mitad longitudinal occidental. Está construida en mampostería trabada con mortero de cal y, en el pasado, fue reparada y consolidada para evitar su desplome. No ha conservado vanos.
La iglesia actual fue construida en el lugar en el que se alzaba la antigua iglesia del castillo, de la que no se conserva resto alguno. Al final de la calle Mayor existe un arco de gran amplitud que algunos autores consideran que fue la entrada principal al recinto del castillo.
Aquí podemos ver el castillo desde el Oeste.
Lugar ocupado desde muy antiguo pues en el solar del castillo se encontraron cerámicas íbero-romanas. En agosto del año 936, el rey franco Luis IV de Ultramar confirmó al monasterio de San Cugat del Vallés, todas las posesiones de que gozaba, mencionando el lugar como la Guardia de Bagnaries, refiriéndose por primera vez al castillo y lugar de Bañeras. Con este mismo nombre aparece citado en otro documento del año 977, a raíz de la venta del castillo de San Esteban de Castellet, que llevó a cabo el conde de Barcelona, Borrell, a Unifred Amat. En el año 1032, el obispo Guadal cedió el castillo de Bañeras a Mir Llop-Sanç y a su mujer Quixol, a cambio de un censo anual. Aunque continuó siendo feudo del obispado, el castillo siguió en manos de los descendientes de Llop hasta que en 1371 pasó a ser patrimonio real. Se cree que la torre es obra del siglo XI. Pedro el Ceremonioso, el 7 de enero de 1358 vendió a su consejero, Bernat de Tous, la jurisdicción civil y criminal que comprendía los castillos de Bañeras y de Llorens, además del lugar de Lleger, por 10.000 sueldos barceloneses. Tras la muerte del consejero, su heredero Bernardino Tous extendió un nuevo documento de venta, finalizando así el proceso de redención del castillo y término de Bañeras iniciado una década antes.
Arco que algunos autores consideran que fue la entrada principal al castillo. Se sitúa en la Plaza del Olmo.