Torre de la Olmedilla

Si hay algún lugar auténticamente remoto en el enorme término de Mora de Rubielos, sin duda es este. La torre se encuentra 7 km al Norte de la villa en línea recta, pero pueden ser el doble por pista forestal estando muy cercana al límite con Alcalá de la Selva. La mejor referencia para encontrarla es llegar a la pequeña ermita de San Antonio del Campillo, lugar de una multitudinaria romería. A ella se llega por el Camino del Campillo, que nace en la carretera de Cabra. Desde el Campillo, el camino está en muy mal estado (agosto 2025) y fue imposible pasar con vehículo, por lo que tuvimos que proseguir a pie unos 2’5 km más hasta llegar a la torre.

La torre se encuentra en pésimo estado, al borde del colapso. Grietas, inclinación de los muros, pérdidas de material.

Torre fuerte o torre señorial, como denota su gran tamaño y su puerta situada a nivel del suelo. La torre se encuentra sobre unas peñas al borde de un escarpe rocoso, a 370 m al Este de la Masía de la Olmedilla, también en ruinas. Tiene planta rectangular, (10 x 6 m) con tres alturas o más.  La puerta se abre en el flanco oriental y consta de un arco de medio punto al exterior y rebajado en el interior, aunque la parte interior ya se ha desplomado. Es posible que estuviera protegida por un pequeño recinto que, siglos después, fue reutilizado como corral. Su fábrica es la mampostería trabada con mortero de cal y sillarejo en las esquinas.

Fue un antiguo asentamiento islámico, sobre el que se construyó la torre en la segunda mitad del siglo XIV. En 1604 pertenecía a Juan Luis de Castelblanque, infanzón domiciliado en Mora.

 

 

 

En el centro de la imagen se puede ver la torre. A la izquierda está la masía homónima.