Constan de un pequeño recinto de finales del siglo XII (construido al mismo tiempo que el castillo) que rodeaba el barrio de Campanar (origen de Rubielos), que fue absorbido por el más grande recinto de la villa levantado a mediados del siglo XIII. La muralla del barrio de Campanar quedó como un apéndice adosado al flanco meridional del resto de la cerca.
Los restos de la muralla son muy escasos. Incluso teniendo en cuenta que numerosos lienzos han quedado ocultos entre las viviendas usados como medianera entre las casas, o en el subsuelo pendientes de estudios arqueológicos. Lo que se puede ver a simple vista es muy poco.
La muralla cuenta con un perímetro aproximado de 1.300 m. En ella se abrieron siete puertas de las que han quedado tan solo dos, la del Carmen y la de San Antonio. Discurría por la calle del Muro hasta llegar al convento del Carmen, donde giraba hacia el Sur para llegar a la Puerta del Río por el Camino de los Frailes. Luego rodeaba el barrio de Campanar, para descender por la calle Regajo hasta el lavadero de las Pocetas, donde hubo otra puerta. Desde aquí, ascendía por la Bajada de las Pocetas, calles de Vicente Pascual y de Manuela Polo, para volver a llegar a la calle del Muro.
Portal del Carmen. Torre-puerta que comunicaba, hasta el siglo XVII, la antigua iglesia parroquial (Convento de las Agustinas a partir de 1624) con el interior del casco urbano, llegando incluso hasta el actual barrio del Campanar, núcleo originario de Rubielos. En origen, fue una simple puerta de sillería con arco apuntado. En fechas más avanzadas, posiblemente en el siglo XIV, se añadió la torre, trasformando el acceso en torre-puerta. La nueva estructura consta de una bóveda rebajada de sillería y un arco de medio punto abierto extramuros y otro ligeramente apuntado hacia el interior. Conserva las gorroneras de las puertas y los huecos para la tranca. En fechas modernas, en la planta superior del torreón se instaló una capilla barroca dedicada a la Virgen del Carmen.
Puente sobre el río Rubielos. En la bajada estuvo la desaparecida Puerta del Río.
Calle Regajo. Aquí se señala la existencia de un lienzo bastante deteriorado utilizado como muro de contención. Toda la zona está muy alterada y nosotros no pudimos identificarlo.
No encontramos más restos hasta llegar a la parte trasera del Hospital, donde se halla la pequeña ermita de la Virgen de los Desamparados. Esta ermita se construyó sobre la base de una torre, levantada a su vez sobre un espolón rocoso. Se trata de un muro de mampostería trabada con mortero de cal y sillería en las esquinas.
Lienzo ubicado en la Bajada de las Pocetas.
En el cruce de las calles Barberanes, Nevera y Canaleta, estuvo el Portal del Tinte, seguramente llamado así por las numerosas fábricas de tintes situadas en este lugar. A ambos lados de la c/Barberanes han quedado dos muros de tapial sobre base de mampostería de un metro de espesor, muy deteriorados.
Portal de San Antonio. Torre-puerta de cuerpo prismático realizada en sillería en planta baja, esquinas, matacán y remate almenado y en mampostería el resto de la fábrica. Extramuros dispone de puerta con arco, apuntado de sillería de gran dovelaje y buena factura al exterior, y arco también apuntado al interior. En las jambas se conservan las gorroneras, las ranuras del sistema de cierre con trancas y la de bajada del rastrillo. Sobre la planta baja hay una ventana enrejada dispuesta entre dos pequeñas saeteras. Encima aparece un matacán sostenido por tres canes. Conserva almenas en la parte exterior.
Cruce de la c/ Félix Cebrián, con la c/ del Muro, actual carretera A-232. En este lugar estuvo la Puerta de la Parada. Fue derribada en 1941 para permitir el paso de camiones.