Castillo del Majo

Si hay algún lugar remoto en Teruel, o incluso en Aragón, bien pudiera ser este. Perdido entre montañas, a unos 10 km al Noreste de Mosqueruela en línea recta, pero quizá el doble por carretera, sobre un peñasco escalonado de 1.234 m de altura. No obstante, los mapas modernos vía satélite, lo señalan, y se puede localizar con facilidad, aunque llegar hasta él es otra cuestión. Desde la carretera de la Estrella parte un estrecho camino forestal (en mal estado en el momento de nuestra visita en octubre 2025) que llega a la ruinosa Masía de los Sanmartines, punto en el que hay que dejar el vehículo.  Desde aquí seguir a pie quinientos metros más, parte por un mal sendero y parte entre las rocas. También es conocido como Castillo del Mallo.

Desaparecido. Solo encontramos algunos muros pertenecientes a las casas de la puebla, en su extremo meridional. La vegetación ha adquirido grandes proporciones en algunas partes y contribuye a destruir y ocultar los restos.

La visión del castillo del Majo es realmente impresionante. Aquí lo vemos desde el único punto en que es accesible, desde el Norte.

Castillo roquero de planta irregular y dos recintos concéntricos. Impactante nido de águilas. Los dos recintos presentan paredes completamente verticales de gran altura que lo hacen inexpugnable en todo su perímetro, excepto en el Norte, que es donde tuvo la entrada.

El recinto inferior, con una superficie aproximada de 9.700 m2 albergó la puebla. Y de ella quedan algunos muros de sus casas en el extremo Sur, la mayoría de ellos, derrumbados. Algunos autores describen calles y casas, con sus mediciones pertinentes, pero nosotros ya no hemos encontrado nada de eso. Todo derrumbado y cubierto por vegetación. En su extremo opuesto, al Norte, estuvo la entrada, que debió contar con un muro que cerrara el istmo que lo separa del resto de peñascos, pero ahora existen antiguos bancales agrícolas que imposibilitan saber dónde estuvo, a no ser que se hagan excavaciones. En medio de este recinto, se alza el otro recinto sobre una alta roca, también de paredes verticales. Y también, con el acceso en el Norte.

Este recinto superior tiene un área de 3.200 m2 aproximadamente. No hemos encontrado ningún resto en él, excepto una pequeña hondonada rodeada de piedras, que podría ser un aljibe. Ni siquiera aparecen fragmentos cerámicos en superficie, cosa que sí sucede en el recinto inferior.

El acceso actual se realiza por el Norte, peligroso, triscando entre las rocas. No queda resto alguna de su acceso, pero es evidente que debieron existir escaleras, bien de madera o bien de piedra.

Paredes de casas de la puebla. De mampostería trabada con mortero de cal.

 

 

 

Paredes derrumbadas de casas de la puebla. Forman alineaciones.

Este lugar fue ocupado por primera vez durante la Edad del Bronce. Siglos más tarde, los musulmanes se hicieron fuertes entre sus rocas. A pesar de la conquista de Mosqueruela en 1181, Majo continuó en manos musulmanas. En 1204 fue donado por el rey Pedro II a Gascón de Castellot, a pesar de que todavía estaba en poder musulmán. Entre 1234 y 1250, los vecinos de Mosqueruela tomaron Majo con el objeto de apropiarse de sus montes. Posteriormente pasó a manos de la familia Alagón, conquistadores de Morella y señores de Villafranca del Cid. Este castillo fue el centro de numerosos conflictos entre los pobladores de Mosqueruela y el Concejo de Teruel, de una parte, y los Alagón y su señorío de Villafranca del Cid desde otra. En 1279 Pedro III requirió a Artal de Alagón que cesara en sus agravios y procurara un acuerdo satisfactorio con los aldeanos de Teruel. Pero la situación fue a peor cuando a comienzos del reinado de Jaime II los de Alagón reocuparon y refortificaron el castillo, iniciando una nueva oleada de algaras y violencia, llegando incluso a secuestrar al rector de la iglesia de Mosqueruela en 1291, liberándole a cambio de un rescate. En 1295 Jaime II se vió obligado a regular los aprovechamientos del territorio en disputa, garantizando a los aldeanos de Teruel el cultivo de sus heredades y el disfrute de pastos y leñas. En 1296 se dictó sentencia definitiva, desmantelándose la fortaleza, transfiriendo sus armas al arsenal de Albarracín y anexionando su distrito al término de Mosqueruela. 

Recinto superior.