Sobre un cerrete de algo más de 200 metros de altura que domina el pueblo desde el Sureste. Hay un camino de ascenso, a modo de paseo, que permite llegar andando hasta él sin demasiadas dificultades. Su posición, en medio del valle dels Alcalans, es muy estratégica.
Muy mal estado. Solo queda la torre y algunos vestigios del recinto. En nuestra primera visita (marzo 2003) ya advertíamos de su grave deterioro, y señalábamos que existía un proyecto de restauración desde varios años atrás que todavía no se había llevado a cabo. Hemos vuelto a visitar Montroy en septiembre de 2025 y todavía no se ha restaurado. Han pasado 22 años y nuestras autoridades todavía no han encontrado ni el dinero ni el momento de empezar.
Esta situación se ha visto agravada por las lluvias torrenciales que cayeron el 29 de octubre de 2024 (DANA) y que han agravado más si cabe su estado. Tanto es así que se teme por su colapso. Las fuertes lluvias han provocado daños estructurales importantes, desprendimiento de materiales, fisuras en las bóvedas, y la aparición de dos grietas verticales en los muros Noroeste y Sureste, con las que la torre podría partirse por la mitad longitudinalmente.
Frente Suroeste en el año 2003.
Frente Suroeste en el año 2025. Ante el peligro de caída de cascotes, la puerta se ha cerrado recientemente con una reja. Hasta entonces permanecía abierta y sujeta a todo tipo de actos vandálicos.
Frente Sureste en el año 2003.
Frente Sureste en el año 2025.
Esquina oriental, con piedras a punto de caer.
Castillo montano en el que destaca sobremanera la enorme torre del Homenaje, prácticamente lo único visible. Tiene planta rectangular de 9’5 x 7’5 metros y una altura de 21. Su fábrica es el tapial de mampostería menuda con clara factura islámica, presentando una forma ligeramente prismática. Presenta tres plantas y un subterráneo con aljibe. Estuvo almenada pero ha desaparecido su remate. En su interior, una escalera de piedra, hoy muy arruinada, comunicaba las distintas plantas abovedadas, estando cada una de ellas dividida en dos estancias por arcos de medio punto. En la plataforma amesetada del cerro todavía se observan algunos muros que pertenecían a un desaparecido recinto doble.
Frente Noroeste en el año 2003.
Frente Noroeste en el año 2025.
Al parecer fue levantado por los almohades en el siglo X. Tras su conquista, Jaime I lo donó a Rodrigo de Lizana en 1238, quién la dio a la Orden del Hospital en 1279. En 1343 pasó a la Orden de Montesa, cuyo maestre, Romeu de Corbera estableció allí una Encomienda.
En su frente Noroeste quedan los basamentos de un muro.
Recientemente se realizaron unas obras de emergencia con el objeto de consolidar la torre y evitar la caída de piedras, especialmente rellenando y asegurando la base, donde había mucha pérdida de materiales que podían provocar el derrumbe de la torre.
Frente Noroeste. Parte superior reparada con urgencia debido a su grave estado.
Frente Suroeste. Aquí faltaba mucho material en la base, que ha sido rellenada.
Frente Sureste. Aquí también se ha reparado la base que estaba muy descarnada.
Frente Suroeste. Esta zona no se ha reparado y su estado ha empeorado con respecto a 2003.