Castillo de Aliaguilla

En el cerro que domina el pueblo, donde se sitúan los depósitos de agua.

Desaparecido. La construcción de los depósitos y de un grupo de antenas debió acabar con cualquier vestigio. A mediados del siglo XIX todavía quedaban ruinas en pie.

Posible origen visigodo. Perteneció al reino moro de Valencia primero y al de Requena, después, hasta que fue conquistado por los cristianos e incorporado al reino de Aragón al que pertenecía a mediados del siglo XIII.  Recibió el nombre de Aliaguilla porque sus repobladores procedían de la población de Aliaga, en Teruel. El caballero Alfonso Téllez conquistó el castillo de Aliaguilla y en 1225 quiso poblar el lugar. Para ello, el arzobispo don Rodrigo Jiménez de Rada, comunicaba a los fieles que concedía indulgencias iguales a los que luchaban contra los moros si iban a trabajar a las obras de fortificación de Aliaguilla durante un mes. El rey Jaime I concedió el señorío de Requena a Alfonso X el Sabio como dote a su hija Violante, pasando de este modo Aliaguilla a pertenecer a la corona de Castilla. Más tarde pasaría a formar parte del marquesado de Moya. En el año de 1473, durante los enfrentamientos previos a la Guerra de Sucesión Castellana, un hijo de Téllez Girón, gobernador del marquesado de Villena y, por tanto, leal a Juana, se apoderó de la fortaleza de Aliaguilla, acudiendo desde Moya tropas leales a Isabel, que la sitiaron hasta recuperarla.