Sobre una colina de 138 m de altura, dos kilómetros al Sur del pueblo, pero muy cercano a la urbanización La Baronía del Mar.
En total abandono y en completa ruina. Al amparo del habitual vandalismo. Se dice que lo único original que ha quedado ha sido el aljibe, pero el desplome del edificio ha hecho que no sea mas que un montón de escombros y el aljibe sea ilocalizable.
En origen fue una torre, documentada en el año 1037. En este lugar se recogieron cerámicas ibéricas, lo que demuestra que ya fue poblado desde muy antiguo. Fue transformado en una gran masía en 1725 y esas fueron sus funciones durante muchas décadas.
Debido al capricho de una mujer rica de Bellvey que quería vivir con todo lujo viendo cada mañana su aldea desde la ventana, el edificio fue completamente transformado en 1918, dándole aspecto de castillo de cuento de hadas. Fue construido aprovechando los materiales de la masía. No debió levantarse con demasiada solidez, puesto que su deterioro ha sido muy rápido.