En el centro del pueblo, ha quedado integrada en una gran masía llamada Can Roig. Tanto es así que solo es posible ver su parte superior asomando por encima del tejado.
Fue reconstruída en 1932 y ahora está enlucida y pintada.
Torre de planta circular y forma cilíndrica, con 4 m de diámetro aproximado. Cuenta con dos vanos estrechos con arcos de medio punto. Posee un matacán.
Está documentada por primera vez en 1037. Enclavada dentro de las tierras del castillo de Castellet fue la casa solar de la familia Bellvei a partir del siglo XII.