Sobre el pequeño cerro en que se ubica el depósito de agua, llamado “el castillejo”, al Oeste del caserío. Se puede llegar a él fácilmente por las calles del pueblo.
Muy mal estado. Tan solo quedan dos de sus torres.
Interior de una de las torres.
Fortaleza de tamaño diminuto a juzgar por el espacio disponible en la estrecha cima de la colina. Debió ser un puesto de vigilancia de alguna fortaleza más importante, como por ejemplo, Monteagudo. De todo su recinto, tan solo quedan dos torres cilíndricas huecas que custodiaban la entrada. Es posible que quedaran más restos, pero al levantarse el depósito del agua justo en el centro, serían arrasados. Quizá pudiera ser una torre atalaya con un pequeño recinto. Donde hoy está la ermita de San Antón, antigua parroquia de la población, se situaba la antigua puebla.
En el año 1085 fue conquistado por el rey Alfonso VI, pero lo volvieron a tomar los moros. Se desconoce la fecha de su conquista definitiva, pero debió acontecer tras la conquista de Cuenca en 1177. El primer señor del que tenemos noticia es Pedro de Almodóvar, caballero que participó en la conquista de Valencia, junto al rey Jaime I de Aragón, en la primera mitad del siglo XIII. Después la villa pasó a manos de la corona donde permaneció hasta que el rey Juan II, en 1452, la entregó en señorío al condestable don Rodrigo Manrique, padre del escritor Jorge Manrique. Rodrigo Manrique ejerció el señorío hasta agosto de 1467. En esa fecha vendió la villa a Martín Ruiz de Alarcón, caballero de la Orden de Santiago. En 1479 Pedro Baeza, capitán del marqués de Villena derrotó aquí a las huestes de Pedro Ruiz de Alarcón.
Vista del pueblo y del montículo del castillo desde el Oeste.