Defiende el paso por el istmo paralelo que forma el río Júcar al Norte de la población, que da acceso a la península de los Alarconcillos.
La torre está desmochada, la puerta ha desaparecido y la cortina se ha derrumbado en algunos lugares.
Interior de la torre. Detrás se aprecia el istmo que defiende, con el cauce del río a ambos lados.
Lienzo de tapial que desde la torre se dirige al río para cerrar el paso.
De su desaparecida puerta solo se ha conservado esta jamba.
Se trata de otra de las tres defensas avanzadas con que contaba Alarcón. Está formada por una gran torre pentagonal y una coracha de más de metro y medio de espesor que, partiendo desde la torre, acaba en el río cerrando el paso por el estrecho istmo. Esta coracha, con vestigios de aspilleras y sólidas almenas, contaba con una puerta de la que tan solo ha quedado su jamba Norte. La fábrica de la coracha es el tapial forrado por ambas partes de mampostería. En algunos puntos se han perdido las piedras dejando a la vista el tapial. La torre tiene planta baja y dos alturas más. Su puerta se sitúa hacia el Este a 5 m de altura, con arco de medio punto y dovelas y jambas de sillería. Encima hay otro vano muy similar pero más pequeño. El espolón de la torre es macizo para protegerlo de arietes, zapadores o artillería.