Cercana a la carretera de Cantavieja, a unos tres kilómetros al Sur de Mirambel. Se encuentra sobre una colina que le da un amplio dominio del valle del río Cantavieja.
La masía se encuentra habitada todavía. La torre, a pesar de que algunos autores señalan que fue rebajada y queda su base, está completamente mimetizada con los edificios de la masía y no se aprecia. Esta masía fue de gran importancia en Mirambel. Forma una gran finca con amplias tierras y numerosas granjas y se sitúa en un lugar de amplio dominio visual. Posiblemente se tratara de una torre de control y vigilancia. En esta masía vivían los monjes que construyeron la cercana ermita de San Martín y que más tarde fueron enterrados en un promontorio cercano.
Fue levantada en el siglo XVI.