La iglesia, del siglo XVI, la podemos encontrar, como es habitual en nuestra geografía, en el casco urbano. Está en buen estado, aunque la falta de uso por la grave ausencia de vecinos, la mantiene cerrada.
Como curiosidad, señalar que durante la Guerra Civil, este pueblo quedó desde el principio en el bando nacional, a pesar de que la línea del frente estaba a muy corta distancia. Los republicanos jamás pudieron sobrepasarla para llegar al pueblo y gracias a ello se salvó su iglesia y con ella sus retablos barrocos considerados como de los mejores de toda la provincia de Teruel.
Pero lo que nos interesa a nosotros es la existencia de una aspillera junto a la portada de acceso.