Se encuentra muy alejada del casco urbano, a unos 11 km al Noreste, en la zona llamada Rabo de la Sartén, debido a la peculiar forma de su término municipal. La frontera con Castilla se sitúa a tan solo 300 m. A pesar de encontrarse en lugar remoto, una buena pista forestal nos lleva hasta ella comenzando en el incipiente polígono industrial de la localidad.
A 1’20 km al Sureste se encuentra una Masía de la Garita, abandonada. Después de visitarla, y a pesar de su nombre, no conserva ningún elemento defensivo.
De la torre (torrejón) poco ha quedado, por no decir nada. Quizá una posible aspillera. La ermita está en total abandono.
Posible aspillera en la fachada meridional.
Este edificio se levantó en el siglo XIV como torreón defensivo por obra de Francisco Fernández Rajo dentro de sus propiedades. Se transformó en ermita dedicada a la Virgen María a principios del XVII, pues en la inscripción de la fachada se dice que se terminó en 1605. A principios del siglo XX se adaptó como masía y fue utilizada y habitada como tal hasta el año 1952.
Arquitectónicamente no se distinguen restos que pudieran pertenecer a la primigenia torre. Quizá una aspillera, que también pudo ser un simple hueco de iluminación, en la fachada Sur. Su valor artístico es incuestionable a pesar de su ruina, pues conserva en el techado la única armadura de par y nudillo de la Comunidad de Albarracín. Y excelente es también su ábside hexagonal.
La puerta principal se tapió para convertirla en ventana. Encima de la clave hay una piedra con la inscripción que hace referencia a su construcción y fecha de terminación.