Castillo de Villel

Se alza sobre un peñasco de 844 m de altura formado por un meandro abandonado del río Turia. El casco urbano del pueblo se dispone alrededor de dicho peñasco. El acceso se realiza desde el flanco meridional por un sendero con escaleras que fue reparado al mismo tiempo que se reparó la torre. Pero en nuestra visita (agosto 2026), había sufrido varios desprendimientos, siendo el último tramo del sendero bastante peligroso.

A excepción de la restaurada torre del Homenaje, el resto del castillo es una ruina completa, con sus escasos muros degradados y con graves grietas. Sus desprendimientos son constantes y el peligro de colapso muy alto.

El castillo visto desde el Noroeste.

Extremo Sureste. Aparecen algunos sillares reutilizados.

La degradación del muro Suroeste es absoluta.

Todavía quedan algunos sillares.

Castillo roquero de planta irregular adaptada al espacio disponible sobre las rocas, con dos recintos escalonados, además de la torre del Homenaje. Ocupa una superficie aproximada de unos 1.000 m2. En su desolado recinto quedan restos de algunos muros de habitaciones, incluso una con vestigios de sus bóvedas. La pequeña ermita de Santa Bárbara, también con los basamentos agrietados, tiene el aspecto de levantare sobre un espolón del castillo en el que pudo existir una torre. Todos los muros del castillo han perdido sus materiales exteriores, estando muy disgregados y descompuestos. El tramo de escaleras del camino de acceso ha sufrido desprendimientos que han dejado varios escalones en voladizo. Este sector está en grave peligro de colapsar.

En su extremo septentrional se alza la torre del Homenaje, de planta trapezoidal (7 x 6’8 x 6 x 10 m) y cuya fábrica, moderna, es la mampostería enlucida que simula tapial, sobre un basamento de sillería, aunque en el pasado fue de simple mampostería, según cronistas antiguos. Tiene dos plantas cubiertas con bóveda de cañón y una escalera de caracol. La puerta está situada en el muro Suroeste, en altura, a la que se llega por una moderna escalera metálica en espiral. Sus muros tienen 3 m de espesor.

Castillo construido entre los siglos XII-XIII. Formó parte de los dominios de los Banu-Razín. Fue tomado por el Cid en 1099, pero lo reconquistó definitivamente Alfonso II en 1180, colocando como tenente a Martín Pérez. En 1187 fue entregado a la Orden del Santo Redentor. Y nueve años más tarde pasó a la Orden del Temple. Durante cincuenta años fue una fortaleza fronteriza frente al reino moro de Valencia. En 1308, suprimido el Temple, el ejército de Jaime II, dirigido por Pedro Jiménez de Iranzo, sitió y rindió este castillo, que fue defendido por su comendador, Bartolomé de Villafranca. Desde 1317, Villel fue cabeza de una encomienda de la Orden de San Juan. En 1363, fue tomado por el rey castellano Pedro I el Cruel, en su marcha hacia Valencia. Durante la Guerra Civil (1936-39) fue utilizado el castillo como observatorio republicano antiaéreo. En las tempranas fechas de 1990 y 1991 ya se consolidaron sus restos para evitar los constantes y peligrosos desprendimientos hacia las casas. En 1994, con un presupuesto de 120.000 € se realizaron obras por primera vez en la torre, que se terminó de restaurar en 2009. Las últimas obras en el recinto del castillo tuvieron lugar en el año 2024.

Lienzo en pésimas condiciones que amenaza las escaleras de acceso.

El castillo visto desde la ermita de Santa Bárbara.

 Recinto superior.