Castillo de Alcocer

Sobre el Cerro de San Esteban, de 635 m de altura, a 2.800 m al Este de Ateca y a 1.600 al Norte de Torrecid, al Norte de la autovía y del río Jalón. Se encuentra en el paraje de la Mora Encantada, nombre por el que también se le conoce. Se puede acceder hasta él incluso con vehículo.

Prácticamente desaparecido. Durante siglos se puso en duda su existencia hasta que fue descubierto en el año 2004. No obstante, sus restos son escasos. Los aterrazamientos producidos para las repoblaciones forestales de los años 60 del siglo XX afectaron gravemente al lugar.

La zona excavada y los restos de la torre.

Alcocer es nombrado en el Cantar del Cid en un extenso párrafo, así como la célebre batalla ocurrida a sus pies, cuando el Cid derrotó a un ejército musulmán venido desde Valencia para auxiliar al rey de Zaragoza. Como era habitual en el pasado se exageraba la fortaleza y la cantidad de enemigos para dar más valor a las victorias, por lo que, Alcocer, a pesar de su fama, no era mas que una pequeña villa en la cima de un cerro protegida por algunas defensas. A pesar de las numerosas referencias en el Cantar del Cid, su localización fue un misterio hasta hace muy poco tiempo. Hasta que unas excavaciones realizadas en el año 2004 lo descubrieron.

 

 

 

Desde Alcocer se veía claramente el campamento del Cid, a 1.600 metros, sobre la colina de Torrecid. En la imagen marcada con una flecha.

La población musulmana de Alcocer estaba defendida por un pequeño castillejo que se limitaba a una torre construida en tapial rodeado de una empalizada de madera. El resto más destacado que queda es un gran muñón informe, resto de una torre maciza de tapial que debió medir unos 10 x 16 metros de base y que se encuentra muy desgastado. A sus pies se descubrieron los cimientos de construcciones existentes, habitaciones, dos silos y un torreón circular que no tuvimos la suerte de poder encontrar.

 

 

 

Esto es lo que ha quedado de la antigua torre de tapial. Su desgaste es alarmantemente rápido cada vez que llueve.

Después de la conquista de Alcocer y de vencer a los valencianos, parte de los hombres del Campeador permanecerían en la pequeña villa durante unas semanas. El Cid permitió que los habitantes musulmanes de Alcocer siguieran viviendo en la villa con sus pertenencias si lo deseaban, y perdonó la vida a los que se le resistieron en un principio, que fueron pocos. Tras cobrar parias a las vecinas poblaciones musulmanas como Terrer o Ateca, y conquistar algunos castillos por el valle del Jalón, el Cid y sus mesnadas, al agotar los recursos de la zona decidieron abandonar la vega del Jalón para entrar el servicio del rey musulmán Al-Mutamin de Zaragoza. Alcocer pasaría a manos musulmanas de nuevo, siendo vendido por el Campeador a sus pobladores moros, al igual que los demás castillos que conquistó en ese tiempo por estas tierras. Según los restos arqueológicos, el lugar fue destruido por un incendio a finales del siglo XI, lo que coincide con el paso del Cid que tuvo lugar en el año 1081.

Aparte del famoso Cantar, la referencia más antigua sobre Alcocer data del año 1382, cuando el obispo de Tarazona realizó un inventario de todos los bienes de su diócesis, mencionando una acequia en Alcocer.