En el cerro del Castillico, de 483 m, cerro testigo situado al Este del caserío. En su cima aplanada se ha construido un gran depósito de aguas y numerosas antenas, lo que hace pensar que el acceso debía ser apto incluso para vehículos pesados. Pero no, en el momento de nuestra visita (enero 2026) el camino estaba muy destrozado. Aconsejamos ir andando.
Prácticamente desaparecida. La fortaleza está muy arrasada pues las piedras de los muros fueron utilizadas para reconstruir el barrio alto, núcleo del primitivo Albox. El cerro, de paredes verticales, ha sufrido mucho la erosión de siglos. Todas las torres y edificaciones construídas al borde de los escarpes se han caído ladera abajo. Solo hemos encontrado un muro, pero ya presentaba una inclinación inquietante que le augura un futuro muy incierto. Además del muro, queda un gran aljibe, en mal estado y total abandono y, en el extremo Sur, los muros de unas viviendas excavadas hace algunos años y ahora invadidos por la vegetación.
Poco se puede comentar acerca de esta fortaleza a tenor de los escasos restos y su destrucción sistemática. Actualmente la superficie ronda los 4.500 m2 pero en el pasado debió ser mayor al desmoronarse sus laderas por los efectos erosivos. Según las crónicas contó con numerosas torres, de las que no ha quedado ninguna. Se dice que tenía diversas dependencias para la guarnición, torres de defensa, albacar para el ganado y espacio para los refugiados, en caso de ataque enemigo. Y que los lienzos tenían dos metros de espesor, con fábrica de mampostería trabada con mortero de cal y arena, y en el centro de los muros argamasa de piedras y tierra.
Zona excavada en su extremo meridional.
Único muro encontrado. Como vemos ya se ha desgajado del cerro y pronto caerá.
El aljibe es de planta rectangular (9 x 4 m) hecho de mampostería y tapial hormigonado, recubierta por una capa de argamasa de cal y arena. En las dos caras más pequeñas hay un doble muro de ladrillo como refuerzo de la pared (siglo XIV). Queda parte de la bóveda apuntada. Estuvo reforzada con dos arcos fajones interiores, que arrancaban de un pilar cuadrado adosado a la pared, pero esto se ha perdido. Los muros tienen abundantes grafitis cristianos (herraduras inscritas) en el interior y una ventana de arco un poco rebajado en la pared Sureste, para extraer agua. El aljibe esta colmatado de escombros. Se le calculan más de 45 m3 de capacidad.
La alcazaba vista desde la torre de la Aljambra.
En este lugar se encontraron restos de cerámica argárica y de la Edad del Bronce. El nombre de la fortaleza significa torre, haciendo alusión a la primigenia torre vigía erigida por los almohades en el siglo XII (al-boirg). En 1329-1330 las tropas aragonesas y castellanas de Alfonso IV y Alfonso XI se unieron en contra del sultán de Granada, Muhammad IV, formando un ejército de 2.700 hombres y arrasando la alcazaba y toda la comarca, en plena reconquista. A lo largo del siglo XV continuaron las razias para dominar estas tierras. En 1407 se refugió en la alcazaba el ejército musulmán huyendo de los cristianos de Murcia, después de la derrota de Sureña. El día 17 de agosto de 1436, el castillo de Albox fue arrebatado a los nazaríes por las tropas del Adelantado Mayor de la Corona de Castilla, Alfonso Yánez Fajardo, pidiendo socorros y vituallas a la ciudad de Murcia para mantener la plaza. En abril de 1437 una nueva campaña logró el sometimiento de la mayor parte de las poblaciones del Almanzora. En 1439 Albox se incorporó al adelantamiento murciano junto con Cantoria, Zurgena y Albánchez. La tregua de 1439-1442 delimitaba la nueva frontera en el Almanzora, marcada por las fortalezas y villas de Overa, Arboleas, Zurgena, Albox, Partaloa, Cantoría, Albánchez, Bédar y Cuevas. Pero sin las plazas fuertes de Baza, Purchena y Vera estos castillos aislados quedaban a expensas del contraataque y reconquista andalusí. Albox fue recuperado por los granadinos en el año 1445 y volvió a dominio de Muhammad X, rey de Granada. En 1488, Albox se rindió a los Reyes Católicos en Vera, y allí le fueron entregadas las llaves del castillo. Cuatros años después, el 20 de junio de 1492 esta villa junto con Arboleas, Benitagla y Albánchez fueron entregadas a don Pedro Manrique, Duque de Nájera, que en abril de 1499 las vendería a don Pedro Chacón quedando poco después integradas en el marquesado de los Vélez.
En el siglo XVI, aproximadamente el año 1518, un devastador terremoto destruyó gran parte de la villa y varios torreones de la fortaleza que cayeron desplomados por las laderas del cerro. Después fue necesario demoler la parte arruinada de la fortaleza y con sus piedras reconstruyeron las viviendas dañadas.
El 18 de junio de 1569, Albox, habitado por 100 familias moriscas y 40 cristianos viejos, fue arrasada por los moriscos de Oria liderados por Sebastián al-Quagacci, cayendo la fortaleza en manos de Jerónimo al Maleh, general de los moriscos del Almanzora. Fueron quemadas las casas de los cristianos viejos y la iglesia. Tras la guerra fue repoblada la villa con cristianos de la Mancha y del Levante valenciano.
La alcazaba vista desde la torre de la Terdiguera.