Está situado en una colina de 1.223 m a 2.300 m al Suroeste del pueblo, junto a la carretera de Cañete. Un camino que comienza en el pueblo nos lleva hasta su base, donde una escalera de piedra asciende hasta el castillo. Su nombre es una deformación local de su antiguo nombre Castillo de la Magdalena o Magdalenas.
Su estado es muy malo y su abandono total. Apenas queda parte de su muro perimetral y lo que queda, está en grave peligro de desplome.
Extremo septentrional. Muy derruída, aquí se encuentra la torre del Homenaje.
Extremo meridional.
Torre del Homenaje. Desplomada sobre sí misma.
En el centro de la imagen, la colina del castillo, vista desde el pueblo.
Castillo montano de planta irregular con un solo recinto y una única torre, considerada del Homenaje, en su extremo septentrional. La torre fue construida lo primero, pues los muros del castillo apoyan sobre los de la torre, sin estar integrados en ella. En un principio bien pudo ser una simple torre atalaya. Ocupa una superficie aproximada de 1.600 m2. No conserva ningún vano y la puerta nos parece que pudo estar al Sur del recinto. Todo el aparejo es muy homogéneo. Mampostería basta de gran tamaño bien encarada hacia el exterior, trabada con mortero de cal, que se ha perdido en gran parte debido a los agentes meteorológicos. Tan solo existe una esquina que se refuerza con piedras más grandes simulando sillarejos, pero sin tallar. En el interior del recinto existe un hueco en el suelo, similar a una sima o cueva, de forma irregular y sin rastro de obra humana que algunos autores lo identifican como un aljibe.
Los muros del recinto apoyan sobre los de la torre.
Castillo musulmán del siglo X. Toda su historia está ligada a las salinas existentes en el pueblo, producto de gran importancia en el pasado, disputadas por reyes y señores. La principal acción histórica en la que participó fue el ataque liberal contra las tropas carlistas que ocupaban el castillo en julio de 1839.
En la única esquina del castillo se han colocado piedras simulando sillarejos.