El castillo está bastante alejado del pueblo, 11 km al Norte en línea recta, que pueden ser bastantes más por carretera. No hay señalización de ningún tipo. Se encuentra sobre una pequeña colina que se alza en el fondo de un amplio valle, apenas a un kilómetro de la frontera aragonesa. Está en el interior de una gran finca privada dedicada a la caza. Está cercada y no se visita. Este valle es el camino natural e histórico hacia Albarracín, pero cuando se levantó la valla, se cortó el paso que tuvo que desviarse por la cercana aldea de La Nogueruela.
Como ya hemos dicho el castillo no se visita, pero puede verse desde el exterior de la finca, siendo el mejor punto de observación, la aldea abandonada de El Portillo. Y se llega a El Portillo por una pista forestal, en mal estado en el momento de nuestra visita (enero 2026), que surge en la carretera que lleva desde La Nogueruela hasta la ermita del Masegar y después, a tierras de Aragón.
También es llamado Castillo de las Veguillas o de Torrefuerte de las Veguillas.
El castillo, en los últimos años, ha sido tan modificado y ha sufrido tantas reformas y añadidos, que no sabemos muy bien a qué atenernos. Tampoco entendemos como en algunos casos las autoridades son tan estrictas con las normativas que se aplican a los edificios históricos y en otras ocasiones, son tan permisivas.
Flanco Suroeste.
Flanco Noreste. Imagen extraída de la web: “elartencuenca.es”.
El valle donde se alza el castillo es el camino natural hacia Aragón. De hecho, al fondo a la izquierda se ve el caserío del Collado de las Grullas, ya en término de Albarracín.
Castillo montano de planta irregular y un solo recinto. Consta de una gran torre del Homenaje con forma de D y un edificio adosado en el que destacan ocho cubos redondos de refuerzo. Adosados al cuerpo del castillo existen diversas construcciones modernas. Todo el castillo presenta almenas, pero han sido reconstruídas puesto que en fotografías antiguas no aparecen. También conserva numerosas aspilleras de varias clases. Y muchas ventanas abiertas en época moderna. La entrada, con arco de medio punto, se sitúa en un ángulo entrante defendida por uno de los cubos.
Imagen extraída de la web: “dipucuenca.es”.
En las fotografías antiguas se observan diversas casas alrededor del castillo, que formarían una pequeña aldea, muy numerosas en la zona.
Esto es lo máximo que nos podemos acercar al castillo.
Fue levantado en el siglo XIII por Juan Pacheco, primer marqués de Villena. En 1325, Salvacañete, Cañete, Requena, Molina y Cuenca y todos los lugares y castillos de la zona fueron ofrecidos como dote en matrimonio por Bernaldo de Cabrera para el matrimonio entre doña Juana con el conde de Trastámara. Esta zona será zona de conflicto entre las antiguas villas de Moya, Castielfabib y Ademuz en los siglos XIII y XIV por los pastos y el paso de los ganados dando lugar a numerosos pactos y concordias en los que intervinieron los reyes castellanos y aragoneses para delimitar la raya o frontera entre reinos. En el XV perteneció a Lope de Alarcón Carrillo, fundador de la villa, y en el XVIII a los Condes de Siruela. El 7 de febrero de 1838 hubo una refriega en Torrefuerte entre tropas carlistas posicionadas en el castillo y las fuerzas liberales al mando de Fermín Leguía, tío de Pío Baroja. En el XIX, Torrefuerte de las Veguillas perdió el título de villa aunque seguirá perteneciendo a los Marqueses de Monteverde hasta su posterior adquisición por doña Manuela Varela de la Cerda y en 1927 por los renteros, la familia de Silvestre Villanueva y otros. En la actualidad es propiedad de la familia Revoredo (propietarios de la empresa Prosegur).