Desaparecido por completo, estuvo situado en la parte Oeste del pueblo, en la actual Avenida de la Fuente. Sobre él se levantó un edificio palaciego con poco aspecto de castillo, pero entre los vecinos se le sigue llamando “el castillo” (el castell).
El conjunto de edificios está formado por la vivienda de los propietarios (castillo) y la vivienda de los masoveros, así como unos bellos jardines. Toda la propiedad encerrada tras alta tapia. El edificio tiene tres plantas: los bajos tienen una portada de arco de medio punto y una ventana rectangular con reja en cada parte. El piso noble presenta un balcón central con una larga base y barandilla de hierro forjado, a cada lado hay una ventana rectangular. Las cubiertas son de dos vertientes. Destaca una torre colocada en el lado derecho, con cubierta de cuatro vertientes y cuatro pisos de altura. Las tres plantas inferiores tienen ventanas rectangulares.
El castillo de Cunit es nombrado por primera vez en 1031. Dalmau de Cunit es su primer señor conocido, quién lo compró a Ramón Berenguer IV en 1157, a cambio de 100 monedas de oro. En 1251, Jaime I incorporó Cunit al patrimonio real. Pedro IV el Ceremonioso donó Cunit a su cuñado Bernardo de Fortiá. En 1462 era señor de Cunit, Andreu de Bisbal. En 1530 era señor Miguel Ferrer, procurador de la Casa Bargalló. En 1570 lo era Luis Icart. En el siglo XVII es cuando se transformó de castillo en masía agropecuaria. En 1733 aparece como propiedad de José Casanova. En el padrón de 1886 no aparece el castillo de Cunit, señal de que ya debería estar en ruinas. A finales del siglo XIX el castillo fue adquirido por Juan Braquer, alcalde de Villanueva y Geltrú. A partir de 1903, este señor se dedicó a recomponer lo que quedaba de castillo, dejándolo con el aspecto que tiene hoy día. Después de la muerte de Braquer el edificio fue comprado por el empresario Francisco Corderas, asesinado en 1936 por milicianos republicanos. La República confiscó la propiedad, pero una vez terminada la guerra fue recuperada la finca por el hijo de Corderas, Salvador. En 1954 fue comprado por el ciudadano yugoslavo Josef Emile Zupan. Todavía hoy es propiedad de sus herederos.