Castillo de Creixell

Se encuentra en el centro del pueblo, cercano a la iglesia. Los dos edificios forman la estampa característica de Creixell cuando se ve desde la lejanía.                                                     

El estado de conservación del castillo actualmente es bastante bueno. Su interior está habilitado como vivienda particular por sus actuales propietarios. En el momento de nuestra visita (noviembre 2025) estaba en venta por 2.600.000 €.

Fachada principal, situada al Suroeste.

Frente Noroeste.

Puerta del castillo.

Esquina meridional.

Castillo palaciego de planta trapezoidal irregular con un solo recinto y un patio interior descubierto. Claramente se aprecia que consta de dos partes, una base ataludada de finales del siglo XI y las dos plantas que se alzan encima, construídas en el siglo XVII. La superficie aproximada es de 470 m2. La puerta se abre en su flanco Suroeste, cubierta con arco de medio punto con dovelas, a la que se llega por una larga rampa que supera el talud. Este talud tiene unos cinco metros de altura y está construido con mampostería trabada con mortero de cal. Encima del talud se levanta el edificio en mampostería con algunos de los ángulos reforzados con sillares. También aparecen sillares en los contornos de los vanos. En su mayor parte está enlucido, lo que oculta las piedras. Cabe destacar la presencia de un reloj de sol casi desaparecido situado entre dos ventanas del primer piso. En su ángulo meridional, el muro forma lo que parece ser una torre, con el objeto de defender la puerta. El castillo cuenta con numerosas habitaciones, todas perfectamente habitables, cocina con terraza exterior, capilla privada, cárcel, bodega abovedada, biblioteca, pozo y aljibe para recoger el agua de lluvia. Adosado al flanco Norte, existe un recinto ajardinado y un edificio en el que se haya un molino de aceite, todo de la misma propiedad que el castillo.

Existen leyendas que dicen que desde el patio del castillo comenzaba un túnel que llegaba hasta la Torre del Hostal, junto a la costa. La distancia está en torno a los 1.300 m con lo que parece un poco difícil.

 

 

 

Patio interior del castillo. Imagen extraída de la web: “realportico.com”.

El castillo aparece nombrado por primera vez en documentos de los años 1059-1066 cuando Ramón Berenguer lo donó a Bernat Amat. En 1083 el rey Felipe de Francia nombró alcaide de Creixell a Artal Giamundo. Vuelve a ser documentado a finales del año 1190, cuando el obispo de Barcelona, Ramón de Castellvell, concedió la Carta de Población a la villa de Creixell. Según el acta de visita del monasterio de San Pedro de Caserras, hecha por dos delegados de la casa matriz de Cluny, en 1277, el monasterio poseía entre diversas posesiones, los castillos de Creixell, Bará y Roda en el arzobispado de Tarragona. Entre 1365 y 1370 Creixell era propiedad del prior del monasterio de San Pedro de Caserras, aunque al parecer la señoría debía estar compartida, pues en 1381 el infante Juan vendió la jurisdicción de los castillos de Creixell, Roda y Bará al monasterio de Caserras, que desde entonces tendría pleno dominio a excepción Creixell, por ser el lugar de máxima jerarquía. En 1767, con la expulsión de los jesuitas, la jurisdicción de la villa pasó a manos de la corona, quién la vendió al propietario de Reus Salvador de Marc. En el siglo XIX fue incendiado durante las guerras carlistas.

 

 

 

 

Esquina oriental, cubierta por la hiedra.