Sobre un cerro amesetado que domina toda la vega, a 1’5 km al Suroeste de la población.
Muy mal estado. Apenas quedan unos restos muy arruinados de lo que fue una gran ciudad. A veces es difícil de comprender cómo puede desaparecer algo tan grande. Fue destruída sistemáticamente por los castellanos tras acabar con las sublevaciones moriscas de las Alpujarras, para evitar que volviera a ser utilizada por los moros. Este conjunto fue objeto de una importante actuación con el objetivo de su puesta en valor: acondicionamiento, iluminación, balizamiento, mejora de accesos y entorno…
Sector del lienzo Este. Es el mejor conservado de todo el conjunto. Cuenta con restos de dos torres y se aprecia con nitidez la fábrica de tapial y los huecos para las agujas
Aspecto de la composición del tapial en el muro Este.
Una de las torres de mampostería, muy arruinada.
Aljibes o cisternas. Están situados en el ángulo Suroeste del pequeño recinto superior. Todavía conservan las bóvedas, aunque se encuentran bastante aterrados. Su capacidad era de 350 m3
Alcazaba de planta irregular, la segunda en cuanto tamaño de la provincia, después de la de la capital. Presenta una longitud Norte-Sur de 470 m y Este-Oeste, de 260, encerrando una superficie de 7’2 Ha. También le hemos calculado un perímetro en torno a los 1.200 metros. Recordemos que todas nuestras medidas son aproximadas. Los muros tienes dos metros de espesor y conservan una altura máxima de 7 m. No parece que tuviera adarve ni almenas, pero la trama urbana es muy poco conocida ante la ausencia de excavaciones arqueológicas. Quedan dispuestos de trecho en trecho cubos macizos sin gran regularidad. Se desconocen sus entradas. El material para su construcción es el tapial y mampostería para los cimientos. A poniente, sobre el barrio de Rigualte, los torreones son mayores hasta prolongarse en una torre albarrana. De ella parte el muro de cierre sobre el camino que une las barriadas de Pago, Rigualte y Benejí. Un gran torreón protege allí mismo la entrada al nacimiento de la Fuente de la Rana. Una gran torre poligonal de tapial en el ángulo septentrional presenta evidencias de tres plantas, la superior con parapeto. Cuenta con un doble cuerpo. El primero de mayor tamaño que forma una especie de plinto sobre el que se sitúa el superior. En la actualidad tan sólo se conservan en pie dos de sus caras. No se aprecia la existencia de vanos. El flanco Sur, sin duda el mejor defendido, muestra solo cuatro torres en los salientes.
La cima está ocupada por un recinto defensivo adosado al encintado y con varios aljibes. Mide 38 x 64 m, con planta rectangular y pequeños torreones cuadrangulares en los ángulos, más otro en el flanco que miraba a la población que protegía la inmediata entrada en rampa con recodo simple. Los aljibes se agrupan en dos conjuntos y entre ambos podrían recoger unos 350.000 litros.
Torre Norte. Muy fuerte al defender el punto más débil del recinto. Se han reforzado sus cimientos para evitar su caída.
Sector del lienzo Este. Se observa la diferente factura de su fábrica.
Una de las torres del sector Oeste de la cerca. Semeja ser una torre de tapial forrada de grandes mampuestos.
Otra de las torres de la zona Oeste y lienzo que descendía hacia la torre albarrana.
Fue ocupado desde el siglo I hasta el XV de forma ininterrumpida. En Villavieja se han diferenciado cuatro fases constructivas. La primera corresponde a la cerca, posiblemente del siglo IX, coincidiendo con un periodo de revueltas que desembocará en el Califato. La segunda fase fue adosar en la cima un recinto autónomo que representa el poder califal en la comarca y será luego ocupado por el reino taifa de Almería (siglo XI). La tercera, almohade, del siglo XII, consta del elaborado sistema defensivo. Y por último, del siglo XIV, es la protección del aprovisionamiento del agua.
Torre albarrana que defendía el acceso a la fuente. Se haya completamente desmoronada y cubierta de vegetación.
Lienzo del extremo Oeste. Sobre una base de mampostería se levantó el tapial.
Otro lienzo de la zona Oeste.
Sector Sur. Se ha recrecido el arruinado muro medieval
Uno de los diversos lienzos de la zona interna de la Villa Vieja. Su aparejo se dispone en “opus spicatum”.